Tres miembros del BoJ abogan por subir tipos; el yen se aprecia y el bitcoin cede
La decisión de política monetaria del Banco de Japón (BoJ) del martes reavivó las expectativas de un aumento del coste del dinero antes de que termine el segundo trimestre. El yen reaccionó al alza, mientras el bitcoin siguió bajo presión.
El BoJ mantuvo sin cambios su tipo de referencia en el 0,75%, tal y como anticipaba el mercado. La votación no fue unánime: tres miembros del consejo defendieron subir tipos ya, lo que dejó un reparto de 6–3, el mayor desde que Kazuo Ueda asumió como gobernador. El resultado sugiere que gana peso dentro del banco central la postura favorable a endurecer la política.
La entidad elevó su previsión de inflación subyacente al 2,8% para este ejercicio fiscal y, a la vez, rebajó la proyección de crecimiento al 0,5% desde el 1%.
El giro más restrictivo se apoya, en gran medida, en las disrupciones relacionadas con la guerra en los flujos energéticos a través del Estrecho de Ormuz, que han impulsado los precios globales de la energía y han intensificado las presiones inflacionistas en economías dependientes de las importaciones energéticas, como Japón.
Tras el anuncio, los operadores pasaron a descontar una probabilidad del 74% de una subida de tipos el 16 de junio. La lectura encaja con el consenso entre los observadores del BoJ, que ya esperaban ampliamente un movimiento en junio, según Bloomberg News.
El yen se apreció y llevó al par USD/JPY a caer cerca de un 0,5%, hasta 158,95, un movimiento relevante entre las principales divisas. Las subidas de tipos, o la expectativa de que lleguen, suelen respaldar a la moneda, en este caso al yen.
En cripto, el par BTC/JPY en bitFlyer bajó un 0,6%, hasta 12,28 millones de yenes, en línea con la debilidad de las cotizaciones denominadas en dólares, según TradingView.
El mercado sigue de cerca la evolución del yen por su papel histórico como divisa de financiación. Un fortalecimiento sostenido suele asociarse a aversión al riesgo: el largo periodo de tipos ultrabajos del BoJ durante la última década, incluidos los años posteriores a la COVID, incentivó a muchos inversores a endeudarse en yenes e invertir en activos de mayor rentabilidad en el exterior. De ahí que un yen más fuerte se interprete a menudo como detonante del desmantelamiento de estos llamados "carry trades".
El cierre de posiciones financiadas en yenes se citó ampliamente como un factor que presionó a los activos de riesgo globales en agosto de 2024, cuando el bitcoin cayó de 65.000 a 50.000 dólares en una semana. Por ello, el repunte de las apuestas por una subida en junio podría reactivar el temor a otro episodio de aversión al riesgo ligado al desmonte del "carry trade" del yen.
Aun así, los últimos datos disponibles sobre flujos de mercado, correspondientes a febrero, apuntan en otra dirección. Japón siguió aumentando sus tenencias de bonos del Tesoro de EE. UU., lo que sugiere que las estrategias de financiación en yenes continúan activas.
"Japón, el mayor tenedor extranjero, incrementó su cartera en +14.000 millones de dólares, hasta 1,24 billones, el nivel más alto desde febrero de 2022. Es la 13.ª compra mensual de las últimas 14, mientras las instituciones japonesas siguen buscando mayores rentabilidades en el exterior", afirmaron los fundadores del servicio de newsletter LondonCryptoClub. "Como hemos dicho, no existe una operación de ‘desmonte del carry en JPY’. Quienes hablan de eso no entienden cómo operan los inversores japoneses y deberían ser ignorados", añadieron.