Citigroup atribuye la última caída de bitcoin a las salidas de los ETF spot

Los analistas de Citigroup sitúan las salidas de capital de los ETF spot de bitcoin como el principal factor detrás de la reciente debilidad del precio. A su juicio, la falta de nueva demanda pesa más que las ventas puntuales de grandes tenedores. CoinDesk recogió este análisis el 3 de junio, enmarcando el retroceso de bitcoin como un problema estructural de demanda y no como una reacción a un hecho aislado. La lectura de Citi llega tras un tramo prolongado de flujos negativos. Los ETF spot de bitcoin encadenaron hasta finales de mayo una racha récord de nueve días de reembolsos, con retiradas por 2.800 millones de dólares. Después, según CoinDesk, se produjo la mayor oleada de ventas en estos vehículos hasta la fecha, con salidas que alcanzaron 3.400 millones de dólares, mientras las acciones vinculadas a la IA seguían subiendo. Esta divergencia refuerza la idea de que la presión vendedora fue específica del mercado cripto y no parte de un movimiento general de reducción de riesgo. Citi desplaza el foco desde los factores de oferta —como ventas institucionales o corporativas de bitcoin— hacia el lado de la demanda. Cuando se seca la entrada de dinero en los ETF, se debilita el flujo comprador constante que sostuvo el precio durante buena parte de 2025. Las salidas persistentes indican que asignadores institucionales e inversores minoristas que operan vía ETF están reduciendo exposición, eliminando un colchón de compras que antes ayudaba a absorber ventas de mineros, tenedores de largo plazo y tomas de beneficio. El efecto es relevante porque los ETF spot de bitcoin se han convertido en un canal clave de participación institucional. En paralelo, el ecosistema ETF sigue ampliándose: productos como el ETF de staking de Hyperliquid de Grayscale, recientemente autorizado, ilustran el peso que estas estructuras han ganado en la infraestructura del mercado cripto. De cara al corto plazo, Citi apunta que si las salidas continúan al ritmo observado a finales de mayo y comienzos de junio, la presión bajista sobre bitcoin podría prolongarse. La magnitud de las retiradas —2.800 millones de dólares en nueve días y otros 3.400 millones en la venta posterior— es difícil de compensar con demanda orgánica del mercado al contado. Un giro hacia entradas netas sería la señal más clara de estabilización del sentimiento. Por ello, operadores y analistas que buscan un rebote de bitcoin probablemente seguirán de cerca los datos diarios de flujos de ETF en rastreadores como SoSoValue como indicador adelantado. El contexto añade matices: la caída de bitcoin coincidió con fortaleza en valores de IA, lo que sugiere rotación de capital más que miedo generalizado. Que esa rotación se revierta puede depender de factores externos al cripto, como las valoraciones bursátiles y los datos macroeconómicos. En episodios anteriores, firmas como K33 ya han advertido sobre drenajes de liquidez y la sensibilidad del precio de bitcoin a la dinámica de flujos institucionales. Mientras tanto, la infraestructura financiera tradicional profundiza su integración con el ecosistema cripto. Mastercard, por ejemplo, está ampliando el soporte de liquidación con stablecoins para múltiples tokens. Ese tipo de despliegue institucional podría, con el tiempo, ampliar la base inversora que Citi considera hoy insuficiente. Por ahora, el mensaje de Citigroup es directo: importa más quién está comprando que quién está vendiendo. Hasta que regrese capital nuevo a los ETF spot de bitcoin, el camino de menor resistencia puede seguir siendo a la baja. Aviso: Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y no constituye asesoramiento financiero ni de inversión. Los mercados de criptomonedas y activos digitales conllevan riesgos significativos. Realice su propia investigación antes de tomar decisiones.