Aumenta la inquietud del mercado por la independencia de la Fed ante la nominación de Kevin Warsh

BlockBeats, 28 de abril. La preocupación del mercado por la independencia de la Reserva Federal volvió a ganar protagonismo tras la audiencia de nominación de Kevin Warsh, según una encuesta reciente de CNBC. El sondeo, realizado entre 26 economistas, estrategas y analistas, muestra un panorama dividido: el 50% cree que Warsh podrá mantener un alto grado de autonomía en la política monetaria, mientras que el 46% considera que su independencia sería limitada o inexistente. Aun así, la proporción de encuestados que reconoce su independencia aumentó en 13 puntos porcentuales frente al mes anterior, señal de que sus declaraciones en la audiencia han moderado parte de las dudas. En cuanto a la orientación de la política, el 58% describe a Warsh como, en conjunto, "dovish", con predisposición a recortar tipos. Al mismo tiempo, el 65% espera una postura "hawkish" en la reducción del balance, con un ritmo más rápido de contracción del balance de la Fed. La atención se centra en comentarios previos de Warsh sobre "recoordinar la gestión del balance entre el Tesoro y la Reserva Federal". Analistas advierten de que esa aproximación podría debilitar el marco de separación fiscal-monetaria establecido en 1951 y erosionar uno de los pilares históricos de la independencia del banco central. Con un balance actual de alrededor de 6,7 billones de dólares, el 41% prevé que la reducción durante el primer año tras la llegada de Warsh podría situarse en torno a 800.000 millones de dólares, mientras que el 46% cree que será difícil lograr avances sustanciales a corto plazo. Sobre el impacto de la IA en inflación y productividad, Warsh sostiene que la política debería planificarse de forma proactiva y no esperar a la confirmación de los datos. No obstante, el 81% de los expertos consultados considera que la Fed debe seguir apoyándose en datos económicos observados, ya que el potencial deflacionario de la IA a largo plazo no bastaría, en el corto plazo, para justificar un giro rápido hacia una política más acomodaticia.