Core Scientific redirige 300 MW del minado de bitcoin a infraestructura de IA en Texas

Core Scientific acelera un giro estratégico que está redefiniendo su modelo de negocio: reducir su dependencia de los ingresos del minado de bitcoin y destinar más capacidad energética a infraestructura para inteligencia artificial. Según la nota de prensa, la compañía está reasignando potencia en su instalación de Texas para alinearse con el aumento de la demanda global de computación de alto rendimiento. El eje del plan es el emplazamiento de Pecos, en desarrollo como un campus de centros de datos a gran escala diseñado para cargas intensivas de IA. La empresa prevé ampliar la capacidad total hasta 1,5 gigavatios, con cerca de 1 gigavatio disponible para alquilar a clientes externos que busquen capacidad escalable de cómputo. Como parte de la transición, unos 300 megavatios que antes se empleaban en el minado de bitcoin se están reconvirtiendo para operaciones de centro de datos, aprovechando activos existentes. Las obras avanzan según lo previsto: el primer módulo de sala de datos ya ha completado los trabajos de cimentación y entra en fase de estructura, un hito clave del calendario. La compañía espera que la capacidad inicial entre en operación a comienzos de 2027. Más allá de Texas, Core Scientific refuerza su expansión con nuevas adquisiciones energéticas y planificación de infraestructura en varias regiones. Ha asegurado otros 300 megavatios mediante contrato con su proveedor eléctrico y contempla crecer con soluciones energéticas "behind-the-meter" para mejorar eficiencia y control de costes. Además, ha adquirido más de 200 acres de terreno en la zona para futuras ampliaciones. En el plano financiero, la empresa comunicó su intención de captar 3.300 millones de dólares mediante bonos sénior garantizados con vencimiento en 2031. La operación se suma a una línea de crédito de 1.000 millones de dólares cerrada a principios de año. Los recursos se destinarán a proyectos en varios estados, incluidos Texas, Georgia, Carolina del Norte y Oklahoma. El giro hacia la IA se extiende por el sector. Mineras como MARA, Hive, Hut 8 y TeraWulf están reconvirtiendo parte de sus operaciones en centros de datos orientados a cargas de IA, reflejando una transformación estructural del negocio: infraestructura creada para criptoactivos adaptada a necesidades de computación avanzada. En conjunto, el movimiento de Core Scientific subraya cómo evolucionan las prioridades en el minado de criptomonedas ante nuevas dinámicas de mercado. Con la demanda de potencia de cálculo al alza, las compañías reasignan recursos para capturar oportunidades de crecimiento a largo plazo más allá del minado tradicional.