La Fed mantiene los tipos pese al repunte de la energía y la presión política
A las 14:30 (hora de la Costa Este) del 29 de abril —00:30 del 30 de abril en Pekín— la Reserva Federal celebró su última reunión del FOMC con Jerome Powell al frente. El banco central dejó sin cambios el tipo de referencia y mantuvo el rango objetivo de los fondos federales en el 3,50%–3,75%.
El encuentro estuvo marcado por dos focos. El primero, el shock energético derivado del conflicto en Oriente Próximo, que ha reavivado la inflación y ha intensificado el debate interno sobre si mantener el sesgo acomodaticio en el comunicado. La votación fue la más dividida desde octubre de 1992.
El segundo, la transición institucional. Powell confirmó que, al dejar la presidencia el 15 de mayo, seguirá en el Consejo de Gobernadores por un periodo aún no determinado. Atribuyó la decisión a presiones legales y políticas de la Administración Trump contra la Fed y subrayó que no pretende actuar como "presidente en la sombra", aunque tampoco se marchará "a la ligera" mientras la independencia del banco central siga en cuestión.
Panorama económico e inflación
Powell describió una economía estadounidense en expansión "a un ritmo sostenido". El consumo se mantiene resistente y la inversión empresarial continúa creciendo con fuerza relativa, mientras que la vivienda sigue débil. En el mercado laboral, el paro se situó en el 4,3% en marzo, con pocos cambios recientes. La creación de empleo continúa en niveles bajos y el crecimiento del empleo se ha moderado en el último año, en parte por menor crecimiento de la población activa ligado a una reducción de la inmigración y a una menor participación.
La inflación, dijo, ha repuntado y sigue elevada frente al objetivo del 2%. Con datos de IPC y otras fuentes, los precios PCE generales avanzaron un 3,5% interanual en marzo, impulsados por el fuerte aumento del petróleo a escala global asociado al conflicto en Oriente Próximo. El PCE subyacente subió un 3,2% interanual, nivel que Powell vinculó en gran medida al efecto de los aranceles sobre los precios de bienes. Las expectativas de inflación a corto plazo han aumentado desde principios de año, probablemente por el salto del crudo, mientras que la mayoría de las expectativas a largo plazo continúan alineadas con el 2%.
Decisión de tipos y guía futura
El FOMC mantuvo el rango del 3,50%–3,75% y reiteró que la política monetaria no sigue una senda predeterminada: las decisiones se tomarán reunión a reunión en función de los datos, las perspectivas y el balance de riesgos. Powell sostuvo que la postura actual permite seguir avanzando hacia el empleo máximo y la meta de inflación.
El conflicto en Oriente Próximo, añadió, eleva la incertidumbre y, a corto plazo, los mayores precios de la energía empujarán al alza la inflación general. La magnitud y duración del impacto económico siguen siendo inciertas. En este contexto, afirmó que la Fed está bien posicionada para esperar y evaluar.
Última rueda de prensa y transición
Powell felicitó a Kevin Warsh por su confirmación ese día en el Comité Bancario del Senado y señaló que, una vez confirmado y juramentado, Warsh será el único presidente del Consejo y, posteriormente, el FOMC lo elegirá como su presidente.
Sobre su continuidad como gobernador, Powell explicó que su preocupación no son las críticas verbales de cargos electos, sino una serie de acciones legales "sin precedentes" en los 113 años de historia de la Fed que, a su juicio, amenazan la capacidad del banco central para fijar la política monetaria al margen de la política. Aseguró que la economía necesita poder confiar a largo plazo en un banco central libre de influencia política.
También se refirió a la investigación penal en Washington, D.C.: el fiscal federal anunció el viernes anterior su conclusión, aunque advirtió que podría reabrirse si fuese necesario. El Departamento de Justicia indicó durante el fin de semana que, salvo remisión del inspector general de la Fed para enjuiciamiento penal, no reabrirá el caso. Powell reiteró que no abandonará el Consejo hasta que el proceso quede "realmente" cerrado de forma definitiva, completa y transparente.
Preguntas clave: aranceles, energía y sesgo acomodaticio
Aranceles: Powell insistió en la tesis de que los aranceles tienden a provocar un aumento de precios de una sola vez que se va desvaneciendo. Señaló que espera ver esa normalización durante los próximos dos trimestres y que será un componente crítico del escenario base.
Energía: dijo que, en la lógica habitual, los bancos centrales suelen "mirar a través" de shocks del petróleo por ser a menudo temporales y por los retardos de la política monetaria. Aun así, reconoció que la Fed lleva varios años por encima del 2% y ya está intentando aislar el impacto de los aranceles, por lo que actuará con cautela. Antes de plantearse recortes, afirmó, preferirían ver el shock energético entrar en fase de descenso y avances en el frente arancelario.
Sesgo acomodaticio: Powell reconoció que ha crecido el número de miembros partidarios de mover el lenguaje hacia una postura más neutral, en la que subidas y bajadas sean igual de probables. Con la inflación subyacente en el 3,2% y presiones potenciales adicionales desde el Golfo, dijo que el debate es razonable. Tres miembros objetaron el lenguaje, aunque apoyaron la decisión de tipos. La mayoría optó por no tocarlo por ahora, argumentando que no hay urgencia y que el panorama puede cambiar en 30 o 60 días.
Petróleo y escenario de mercado
Ante la pregunta de si con el Brent acercándose a 120 dólares por barril el sesgo acomodaticio se mantendría en seis semanas, Powell evitó especular y recordó que para entonces previsiblemente ya habría nuevo liderazgo. Señaló, en todo caso, que la cuestión se ha vuelto más discutible y que el ajuste podría producirse, en teoría, tan pronto como la próxima reunión.
Neutralidad de la política
Powell situó su estimación del tipo neutral entre el 3% y el 4% y consideró que la Fed está "muy cerca" de ese nivel. Con los fondos federales ligeramente por encima del 3,5%, dijo que la política podría ser levemente restrictiva o neutral, pero no claramente restrictiva.
Fed dividida: la votación más fragmentada desde 1992
Preguntado por los votos discrepantes —los primeros cuatro desde octubre de 1992—, Powell defendió que las diferencias reflejan la dificultad de operar en un entorno de shocks de oferta encadenados: la pandemia, la guerra Rusia-Ucrania, los aranceles y ahora Irán junto al alza del petróleo. Cada uno puede empujar al alza la inflación y el desempleo, lo que complica el equilibrio del mandato dual y hace naturales los desacuerdos.
Independencia del banco central
Powell atribuyó la independencia de la Fed principalmente a la ley y a normas institucionales que delimitan fronteras con el Ejecutivo y el Tesoro. Sostuvo que las acciones judiciales recientes buscan precisamente erosionar la capacidad del banco central para tomar decisiones sin considerar el ciclo político. Dijo que la Fed ha defendido su posición con éxito ante los tribunales, pero que el asunto no está completamente resuelto.
También explicó por qué la independencia es crucial: la fijación de tipos por políticos electos tiende a favorecer tipos bajos por razones electorales, lo que acaba generando inflación. La credibilidad, añadió, depende de que la política se guíe por análisis y juicio técnico. A su juicio, los mercados siguen descontando que la Fed llevará la inflación al 2% y no hay señales de pérdida de credibilidad.
Empleo, inflación persistente y resiliencia
Sobre el mercado laboral, Powell afirmó que hoy no lo consideran un motor de inflación. Reconoció que la dinámica actual es incómoda: baja rotación, escasa contratación y crecimiento neto del empleo casi estancado, aunque el paro siga en niveles bajos.
A los hogares que perciben que la inflación no se ha controlado desde la reapertura pos-COVID, reiteró el compromiso de devolverla al 2% de forma sostenible, evitando hacerlo "demasiado rápido" si eso implica un coste elevado en empleo.
Sobre la resiliencia, destacó un crecimiento en torno al 2% o superior, el sostén del consumo y el fuerte flujo de inversión corporativa hacia centros de datos.
Gasolina y consumo
Con la gasolina por encima de 4 dólares por galón, Powell dijo que no puede anticipar la trayectoria del precio: dependerá de cuánto dure el cierre del estrecho y de la rapidez de reapertura. Recordó que un aumento de la gasolina reduce la renta disponible y puede presionar a la baja el PIB, y que habrá que observar si el menor gasto compensa el efecto inflacionista. Por ahora, indicó, no se aprecia un freno claro del consumo.
Comunicación: ruedas de prensa y "dot plot"
Powell defendió las ruedas de prensa tras cada reunión: con conferencias trimestrales, la Fed decía que podía actuar en cualquier reunión, pero en la práctica se movía sobre todo cuando había proyecciones y comparecencia. Durante la pandemia, argumentó, hubiera sido difícil operar sin esa comunicación. Sobre cambios al "dot plot" y al Resumen de Proyecciones Económicas, dijo que no hubo apoyo suficiente para reformas significativas.
Perfil bajo tras dejar la presidencia
Powell aseguró que volverá a ejercer como gobernador y que no pretende interferir con el nuevo presidente. Dijo que su papel será el de un participante constructivo, apoyando cuando sea posible y discrepando sin obstaculizar, respetando la dificultad de construir consenso entre 19 integrantes.
Cierre
Powell resumió su mensaje en que pueden existir desacuerdos sobre la senda de tipos, pero la Fed no debe quedar atrapada en el ciclo político. Tras agradecer el trabajo de la institución y el papel de los medios, se despidió de su última rueda de prensa como presidente del banco central.