La Fed apuesta por reglas tecnológicamente neutrales para valores tokenizados y "stablecoins"
La máxima responsable de supervisión bancaria de la Reserva Federal trasladó al Congreso un mensaje largamente esperado por el sector cripto: los valores tokenizados deberían recibir el mismo tratamiento de capital que sus equivalentes tradicionales, y los emisores de "stablecoins" necesitan una vía regulatoria clara. La vicepresidenta de Supervisión, Michelle Bowman, compareció el 4 de junio ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes para abordar desde alivios para la banca comunitaria hasta inteligencia artificial, con especial atención a los activos digitales.
En el caso de los valores tokenizados, Bowman defendió un principio sencillo: si un bono del Tesoro se tokeniza y se registra en una cadena de bloques, sigue siendo un bono del Tesoro. En consecuencia, los requisitos de capital no deberían variar por el mero hecho de cambiar el mecanismo de registro o entrega. La intención, en la práctica, es evitar que los bancos se vean penalizados por utilizar tecnología más moderna para mantener los mismos activos subyacentes.
Sobre las "stablecoins", Bowman indicó que la Fed está desarrollando un marco regulatorio para los emisores en el contexto de la GENIUS Act, una iniciativa legislativa que continúa su tramitación en el Congreso. Que la Reserva Federal explicite que está construyendo la arquitectura de supervisión aporta credibilidad institucional a un enfoque que propuestas anteriores sobre "stablecoins" no habían logrado consolidar.
Panorama del sistema bancario
Bowman describió al sector bancario como "sólido y resiliente", citando ratios de capital robustos, colchones de liquidez saludables y rentabilidad general. El crecimiento del crédito se mantiene en terreno positivo y las tasas de morosidad se sitúan en niveles históricamente bajos, lo que sugiere ausencia de tensiones agudas en el sistema.
También señaló una tendencia estructural: las entidades financieras no bancarias están ganando cuota frente a la banca tradicional, con la originación hipotecaria como uno de los ámbitos donde el desplazamiento resulta más visible.
En materia regulatoria, el Community Bank Leverage Ratio quedó fijado en el 8%, con un periodo de gracia de cuatro trimestres para cumplirlo. Además, la Fed publicó en marzo de 2026 propuestas para modernizar de forma más amplia el marco de capital regulatorio de Estados Unidos.
Un esquema de supervisión anclado en 1979
Uno de los datos más reveladores de la comparecencia fue que el sistema de calificación CAMELS, utilizado por los supervisores para evaluar la salud de los bancos, no se ha actualizado de forma significativa desde 1979. Es un estándar anterior a internet, la banca móvil y el propio concepto de activos digitales. CAMELS corresponde a Adecuación de capital, Calidad de activos, Gestión, Beneficios, Liquidez y Sensibilidad al riesgo de mercado.
Bowman también destacó los cambios propuestos en el marco de Matters Requiring Attention (MRA), el mecanismo formal con el que los supervisores señalan deficiencias en bancos concretos. El proceso MRA ha recibido críticas por su falta de consistencia y transparencia; las reformas buscan hacerlo más predecible y claro.
Implicaciones para inversores y mercados cripto
Bowman fue confirmada como vicepresidenta de Supervisión en junio de 2025, en sustitución de Michael Barr. Desde su llegada, el tono ha virado hacia un enfoque menos prescriptivo, más basado en principios y abiertamente favorable a la innovación.
Para el mercado de valores tokenizados, un tratamiento de capital tecnológicamente neutral eliminaría uno de los principales obstáculos a la participación bancaria. Actualmente, muchas entidades interesadas en custodiar o negociar activos tokenizados se enfrentan a incertidumbre sobre cómo computarán esas posiciones a efectos de capital.
Aun así, el calendario regulatorio sigue abierto: las propuestas de capital de marzo de 2026 deben cerrarse definitivamente; la reforma de CAMELS permanece en fase de propuesta; y la GENIUS Act todavía necesita la aprobación del Congreso.