El CEO de Nvidia señala a Marvell como la "próxima empresa del billón" y la acción se dispara un 33%

Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, calificó a Marvell Technology como la "próxima empresa del billón" durante Computex, el 2 de junio. El comentario desató un fuerte rally: las acciones de Marvell subieron alrededor de un 33% en una sola sesión, su mayor avance diario registrado. El salto añadió aproximadamente 56.000 millones de dólares de capitalización y situó a la compañía por encima de los 250.000 millones. La reacción del mercado llegó en un momento en el que el inversor Michael Burry advertía de riesgos en la propia Nvidia: demanda concentrada y financiación poco visible en el despliegue de infraestructura de IA. Huang apareció por sorpresa en Taipéi durante la presentación del CEO de Marvell, Matt Murphy, y pasó unos 10 minutos sobre el escenario. Destacó que los chips de redes y conectividad de Marvell son críticos para los centros de datos, donde las cargas de trabajo de IA se reparten entre miles de procesadores conectados que necesitan intercambiar datos con gran rapidez. Sus palabras se producen después de que Nvidia realizara una inversión en acciones de Marvell de cerca de 2.000 millones de dólares, movimiento que vincula los aceleradores a medida y el networking óptico de Marvell con la arquitectura de "AI factory" de Nvidia. El impulso se extendió a dos sesiones: según The Kobeissi Letter, Marvell amplió ganancias hasta más del +45% en 2 días tras el comentario de Huang, con un aumento acumulado de unos 90.000 millones de dólares en capitalización desde entonces. Por qué se mantiene el argumento alcista en Marvell Los defensores de la tesis alcista sostienen que, tras el cómputo puro y la memoria, el siguiente cuello de botella en los sistemas de IA es la conectividad. Marvell fabrica conmutadores, óptica y silicio a medida que interconecta esos clústeres, y sus productos para centros de datos ya aportan la mayor parte de sus ingresos. Los escépticos, en cambio, señalan que la empresa cotiza con una valoración exigente y que se enfrenta a una competencia intensa, especialmente de Broadcom, en silicio para redes. Aun así, un aval público como el de Huang suele tener impacto en el corto plazo, aunque no cambie los fundamentales. CNBC recogió la frase "the next trilliondollar company" atribuida a Huang. En paralelo, los analistas se han mantenido en general favorables a Nvidia, reflejando confianza en la temática más amplia de IA. La advertencia de Michael Burry sobre Nvidia Burry, conocido por su papel en "The Big Short", se ha posicionado en el lado contrario del relato de la IA. Su firma, Scion Asset Management, compró opciones put (apuestas bajistas) sobre un millón de acciones de Nvidia. Burry apuntó como riesgo central la elevada concentración de clientes: los tres principales clientes representarían ahora el 64% de las cuentas a cobrar de Nvidia, frente al 56% del trimestre anterior y aproximadamente el 33% en 2020. También describió parte del gasto actual como una fase temporal de "benchmarking" que denomina burbuja de "tokenmaxxing". A su juicio, la demanda hoy parece estructural, pero podría debilitarse. "Las condiciones para una caída agresiva son tan fuertes como lo han sido en la historia del valor", afirmó. Su cautela encaja con otras alertas sobre una posible burbuja más amplia de mercado. En las últimas semanas también ha estado apostando a la baja contra acciones de chips. Burry sostiene que existe apalancamiento oculto en el sistema. Un informe de Moody's publicado en febrero estimó que Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta y Oracle acumulan 662.000 millones de dólares en compromisos futuros de alquiler de centros de datos que todavía no figuran en sus balances. Según Moody's, esa cifra equivale aproximadamente al 113% de la deuda ajustada de esas cinco compañías. Esas obligaciones se convertirán en costes de caja reales cuando comiencen los arrendamientos. Otros indicios también han elevado la prudencia: informaciones sobre la caída de los precios de alquiler de las H200 han reabierto dudas sobre la demanda de GPU en el corto plazo.