RedStone lanza Settle para habilitar hasta 30.000 millones de dólares en RWA tokenizados como colateral en DeFi

RedStone presentó Settle, una nueva capa de liquidación on-chain pensada para que los activos del mundo real tokenizados (RWA) puedan usarse como garantía en préstamos DeFi. El objetivo es liberar capital que hoy genera rendimiento, pero queda bloqueado por los tiempos de reembolso fuera de la cadena. El problema es estructural: los protocolos DeFi dependen de liquidaciones instantáneas y atómicas. En cambio, muchos RWA tokenizados —como Treasuries tokenizados, vehículos de crédito privado o envoltorios de fondos— requieren entre 60 y 180 días para su reembolso en el mundo real. Ese desfase ha dejado, según la compañía, cerca de 30.000 millones de dólares de RWA tokenizados sin utilidad como colateral en mercados monetarios tipo Aave. Settle aborda esa fricción con un mecanismo de subasta on-chain que se activa cuando hay una liquidación. En lugar de exigir un reembolso inmediato del activo subyacente, el protocolo subasta la posición liquidada entre proveedores de liquidez (LP). El LP ganador compra la posición en cadena y asume el riesgo del retraso en el reembolso, conectando las ventanas de liquidación lentas de TradFi con la disciplina de liquidación rápida de DeFi. RedStone cita a rastreadores de RWA que estiman unos 30.000 millones de dólares en RWA tokenizados a abril de 2026. Si se estandarizan liquidaciones y repricing entre protocolos, una parte relevante de ese capital podría pasar a ser utilizable como colateral. A nivel de mercado, la posibilidad de que instituciones aporten activos con rendimiento sin venderlos podría desplazar los retornos de DeFi hacia primas de riesgo corporativas, inmobiliarias y soberanas, en lugar de depender principalmente de la beta cripto. En ese escenario, los tipos de endeudamiento y préstamo en stablecoins podrían empezar a reflejar más la estructura temporal del crédito y los ciclos macro que los movimientos de BTC/ETH. Settle no intenta ignorar el riesgo de tiempo de estos instrumentos: lo cuantifica y lo transfiere a LP mediante subastas. Con ello, crea un mercado on-chain para el propio retraso de liquidación, permitiendo que los protocolos de préstamo mantengan liquidaciones instantáneas mientras aceptan reembolsos off-chain más lentos. El diseño también abre debates. Si el stack de oráculo y liquidación de RedStone se convierte en el estándar para gestionar colateral RWA, el sistema podría actuar de facto como una cámara de compensación شبه-centralizada, concentrando feeds de precios, subastas y resolución de disputas bajo una misma gobernanza y capa de oráculo. Eso introduce preguntas sobre permissionless y neutralidad, y sobre el grado real de descentralización. En paralelo, el sector explora dos vías para escalar los RWA: integrar la tokenización dentro de la infraestructura legal de TradFi (por ejemplo, construcciones en Luxemburgo de State Street) o levantar una capa de coordinación nativa DeFi, que es lo que propone RedStone. En ambos casos, el punto crítico es el mismo: cuando decenas de miles de millones de activos reales se mueven on-chain, alguien debe definir cómo se gestionan los choques entre calendarios de reembolso del mundo real y liquidaciones atómicas en cadena. RedStone es un proveedor de oráculos descentralizados con sede en Baar, Suiza. La firma presenta Settle como el primer intento pragmático de resolver la paradoja de los RWA en DeFi mediante un mercado explícito de transferencia de riesgo asociado al tiempo de liquidación. En resumen, Settle no convierte los RWA en activos instantáneos: pone precio al retraso. Si gana tracción, podría desbloquear un gran volumen de capital para el crédito DeFi y, al mismo tiempo, obligar al ecosistema a afrontar cuestiones de gobernanza y centralización sobre cómo se coordinan los activos del mundo real en la cadena.