Los mineros de bitcoin viran hacia la IA ante pérdidas de 20.000 dólares por moneda y venden 70.000 millones en BTC para financiar el cambio

Según un informe recogido por ChainCatcher, la minería de bitcoin atraviesa un punto de inflexión estructural. El coste medio de minado para las empresas cotizadas se ha elevado hasta cerca de 80.000 dólares por BTC, mientras el precio se mueve en torno a 70.000 dólares. El desfase deja pérdidas próximas a 20.000 dólares por moneda y pone en cuestión la sostenibilidad del modelo de rentabilidad del sector. Con este telón de fondo, las mineras aceleran su giro hacia infraestructuras de inteligencia artificial (IA) y computación de alto rendimiento (HPC). La industria ya ha firmado más de 70.000 millones de dólares en contratos vinculados a estas actividades, y algunas compañías estiman que, a finales de 2026, hasta el 70% de sus ingresos podría proceder de operaciones de IA, con un perfil cada vez más cercano al de operadores de centros de datos. La financiación del tránsito se apoya principalmente en dos vías: mayor apalancamiento y venta de reservas de bitcoin. Los datos indican que las mineras cotizadas han vendido en conjunto más de 15.000 BTC. Empresas como Core Scientific, Bitdeer y Riot Platforms han seguido deshaciendo posiciones para sostener la expansión en IA. El movimiento también introduce riesgos potenciales para la seguridad de la red. A medida que los mineros reasignan potencia de cálculo, el hash rate total de Bitcoin ha retrocedido desde un máximo de alrededor de 1.160 EH/s hasta cerca de 920 EH/s, con ajustes de dificultad consecutivos. En valoración, el mercado empieza a separar ganadores y perdedores: las mineras con negocio de IA se negocian a unas 12,3 veces sus ingresos futuros, frente a 5,9 veces en las firmas centradas exclusivamente en minería, señal de una clara rotación de capital hacia la transformación. Analistas del sector apuntan a un factor decisivo: que Bitcoin logre recuperar el nivel de 100.000 dólares determinará si el giro hacia la IA es un ajuste coyuntural o una reconfiguración permanente.