Se acerca el marco regulatorio de las stablecoins en Corea del Sur: Circle y Tether muestran estrategias divergentes
Autor: Zen, PANews
El mercado surcoreano de stablecoins se adentra en un punto de inflexión. En las dos últimas semanas, las señales públicas del banco central, los avances en el trámite legislativo y los contactos de alto nivel de Circle y Tether apuntan a que la regulación ha dejado atrás el debate de principios y ha entrado en la fase de diseño institucional y negociación de intereses. Para los emisores globales, Corea del Sur deja de ser un mercado a observar y pasa a convertirse en una plaza prioritaria en la carrera por ocupar un lugar en el futuro sistema financiero digital.
De la prohibición a la regulación: el diseño del marco entra en fase crítica
El giro de la política se ha hecho más visible. El 14 de abril, Shin Hyunsoong, candidato a gobernador del Banco de Corea, afirmó que las stablecoins vinculadas al won desempeñarán un papel en el ecosistema monetario y podrán mantener relaciones tanto complementarias como competitivas con las monedas digitales de banco central y con los tokens de depósito. El mercado interpretó este mensaje, más abierto que los anteriores, como una señal clara de cambio de tono.
Con anterioridad, altos cargos del Banco de Corea habían defendido una introducción gradual de las stablecoins en KRW: comenzar limitando la emisión a bancos comerciales fuertemente supervisados y, con la experiencia acumulada, ampliar el alcance a entidades no bancarias. La idea no es una liberalización total, sino integrar primero a la banca y evaluar después una apertura más amplia.
En paralelo, el proyecto piloto "Project Han River" está probando tokens de depósito. El Banco de Corea ha llevado el piloto a su segunda fase, ha ampliado la participación a nueve bancos y prevé extender su uso a más escenarios de pago del mundo real. El sector público también empieza a testear su utilización en subsidios y gasto público, lo que sugiere que el país explora la institucionalización de monedas digitales emitidas por bancos.
En este contexto, el debate en Corea ya no se centra en si permitir o no las stablecoins, sino en cómo ordenar la jerarquía entre stablecoins respaldadas por won, tokens de depósito y stablecoins en dólares. Quién puede emitir, cómo pueden entrar actores extranjeros y qué papel jugarán los grandes grupos financieros locales se perfila como el núcleo de la próxima negociación.
Corea del Sur no parece dirigirse hacia un sistema de vía única. Está tomando forma un esquema de tres carriles: tokens de depósito liderados por bancos como eje, stablecoins en won bajo regulación como complemento y stablecoins en dólares de origen extranjero con acceso condicionado.
Circle y Tether aceleran posiciones: dos vías de entrada
En esta ventana, la estrategia de Circle es la más explícita y encaja mejor con las preferencias regulatorias actuales. El 13 de abril, Jeremy Allaire, cofundador y CEO de Circle, afirmó en un evento en Seúl que Circle no planea emitir una stablecoin propia vinculada al won. Según su planteamiento, el modelo más probable sería una emisión liderada por un consorcio de bancos coreanos, fintech y proveedores de activos digitales, mientras Circle aportaría tecnología operativa ya madura, capacidades de plataforma e infraestructura cross-chain.
Allaire añadió que, si la futura Ley Básica de Activos Digitales ofrece una vía de cumplimiento para emisores extranjeros de stablecoins, Circle está dispuesta a solicitar una licencia y constituir una entidad jurídica local en Corea. El mensaje asume la realidad regulatoria y presenta a Circle como proveedor de tecnología y plataforma, más que como un simple emisor.
Circle está desplegando una estrategia de cuatro frentes en el país: diálogo con reguladores, negociación de alianzas con bancos, evaluación de la creación de un exchange y pilotos de soluciones de pago. Información pública indica conversaciones con KB, Shinhan y Hana sobre remesas transfronterizas, liquidación y soporte tecnológico RWA, además de avances con plataformas como Dunamu y Bithumb. Su postura pública apunta a una apuesta de largo plazo basada en licencias, presencia local y acuerdos tecnológicos: más que "vender una moneda", busca posicionarse en la capa de infraestructura.
Tether, por su parte, ha mantenido un perfil más discreto en Corea, pero también está activa. A principios de abril, representantes de Tether visitaron el país y se reunieron con instituciones como KB Financial Group y Coinone para explorar posibles colaboraciones. Según las divulgaciones disponibles, la visita dio continuidad a contactos iniciados el año pasado con el objetivo de ampliar la circulación y negociación de su stablecoin.
El relato de Tether en Corea se apoya más en factores de demanda. A finales de marzo, representantes de la compañía participaron en un panel de AMCHAM Korea sobre stablecoins y abordaron adopción global, expansión de mercado y liquidez transfronteriza. Medios locales citaron sus declaraciones señalando que Corea va por detrás en infraestructura global de pagos y que las stablecoins podrían mejorar la eficiencia en comercio electrónico transfronterizo, gasto turístico y liquidaciones internacionales.
La diferencia es clara: Circle busca integrarse en la lógica regulatoria y operar dentro del sistema, asumiendo que la emisión de stablecoins en won recaerá previsiblemente en actores locales. Tether intenta entrar por los canales de negociación, circulación y necesidades de pago, con la prioridad de reforzar casos de uso de stablecoins en dólares en el país. Una estrategia es más institucional; la otra, más orientada a la liquidez.
La pugna por el mercado surcoreano antes del "cara a cara"
A partir de aquí, es probable que Corea del Sur siga una senda de localización, segmentación y gradualismo, con una apertura total todavía lejana. El Partido Democrático de Corea del Sur ha pedido acelerar el proyecto de ley en el comité parlamentario antes de fin de mes, pero el consenso legislativo podría demorarse por requisitos procedimentales, elecciones locales y otras prioridades.
El debate gira en torno a puntos críticos: si los emisores de stablecoins en won deben ser principalmente bancos; si entidades no bancarias y fintech podrán participar; cómo diseñar restricciones para grandes accionistas de exchanges de activos virtuales; y si los emisores extranjeros deberán crear entidades locales y someterse a exigencias adicionales de reservas o a normas de control de divisas.
En el corto y medio plazo, es más probable que Corea priorice el desarrollo de stablecoins domésticas en won y de tokens de depósito bancarios antes de fijar criterios concretos de acceso para stablecoins extranjeras. Para Circle y Tether, lo que está en juego ahora no es solo cuota de mercado, sino quién logra primero acceso a la capa de interfaz central del futuro sistema de moneda digital del país.