La Administración Trump plantea aranceles a 60 países por sospechas de trabajo forzoso

La Administración Trump propone imponer nuevos aranceles a importaciones procedentes de decenas de países al considerar que no están haciendo lo suficiente para erradicar el trabajo forzoso de sus cadenas de suministro. Las medidas, anunciadas a comienzos de junio de 2026, afectarían a bienes de 60 socios comerciales con tipos del 10% o del 12,5%. Dos niveles de impacto La Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR), dirigida por Jamieson Greer, establece dos categorías. El arancel más alto, del 12,5%, se aplicaría a más de 45 países, entre ellos China, Japón, India, Corea del Sur y Brasil, a los que la Administración califica como los menos cumplidores en la aplicación de vetos a productos fabricados con trabajo forzoso. Un segundo grupo de 16 países y bloques quedaría sujeto a un 10%, incluyendo a la UE, el Reino Unido, Canadá, México y Taiwán. Base legal: Sección 301 Las investigaciones que sustentan la propuesta se iniciaron en marzo de 2026 al amparo de la Sección 301, el mismo instrumento jurídico utilizado por administraciones anteriores para acciones de defensa comercial. La conclusión fue que las 60 economías no alcanzan los estándares estadounidenses para impedir que bienes producidos con trabajo forzoso circulen en el comercio internacional. El factor Tribunal Supremo A principios de 2026, el Tribunal Supremo anuló medidas arancelarias previas, invalidando una parte relevante del esquema de herramientas de cumplimiento comercial de la Administración. Ese fallo obligó a la Casa Blanca a buscar un nuevo encaje legal para su agenda proteccionista. La Sección 301 le ofrece ese apoyo. Al vincular los aranceles al incumplimiento en materia de trabajo forzoso, y no a desequilibrios comerciales, la Administración puede avanzar sin necesidad de nueva aprobación del Congreso. Aún no es definitivo Los aranceles propuestos todavía deben pasar por un periodo de comentarios públicos y audiencias antes de entrar en vigor. Claves para inversores La iniciativa añade una nueva capa de incertidumbre en un momento en que las cadenas de suministro globales siguen ajustándose tras años de disrupciones asociadas a la pandemia y episodios previos de tensión comercial. Un arancel del 12,5% sobre bienes de China e India, dos de las mayores potencias manufactureras del mundo, podría elevar de forma significativa los costes de insumos para empresas estadounidenses. El periodo de consulta abre una ventana de ambigüedad. El mercado vigilará qué sectores presionan con más fuerza y si la Administración muestra margen para renegociar a la baja los tipos. La diferencia entre un 12,5% y un 10%, o incluso un aplazamiento en la aplicación, puede desplazar miles de millones en valor comercial.