La inflación en Brasil supera el techo del 4,5% y alcanza el 4,64% en mayo de 2026
La inflación brasileña volvió a situarse por encima del umbral que el banco central busca evitar. El IPCA-15, indicador adelantado de precios al consumo, subió un 0,62% mensual en mayo de 2026 y elevó la tasa interanual al 4,64%. Con ello, la lectura rebasa el límite superior del objetivo del Banco Central de Brasil (4,5%), una cota que no se superaba desde octubre de 2025.
El repunte estuvo liderado por componentes de impacto directo en los hogares. Alimentos y bebidas avanzaron un 1,38% en el mes, mientras que los costes de vivienda aumentaron un 1,03%.
El dato también se situó por encima de lo previsto por el mercado. La inflación acumulada en el año hasta mayo se coloca en el 3,02%. Tras la publicación, varios analistas han elevado sus proyecciones de inflación para 2026, con estimaciones que tienden hacia el 4,5% o incluso por encima.
El foco vuelve a la tasa Selic. El BCB inició el actual ciclo de recortes en marzo de 2026, reduciendo la Selic en 25 puntos básicos hasta el 14,75%. En abril aplicó un nuevo recorte y llevó el tipo de referencia al 14,5%, nivel en el que se mantiene. Aun así, el 14,5% sigue siendo uno de los tipos oficiales más altos entre las grandes economías.
Con la inflación desbordando el rango objetivo, el banco central queda ante una decisión clásica: seguir bajando tipos con el riesgo de alimentar nuevas presiones de precios, o pausar y asumir un crecimiento más débil. A este escenario se suman las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, reconocidas como un factor de riesgo para la política monetaria y fuente adicional de incertidumbre.
Para los inversores, el mensaje es claro: disminuye de forma apreciable la probabilidad de un nuevo recorte de la Selic en la próxima reunión del BCB, aumenta la posibilidad de revisiones a la baja de las previsiones de crecimiento del PIB y se eleva el riesgo de mayor volatilidad en la renta fija y el mercado de divisas de Brasil.