Avanza la investigación del hackeo a carteras físicas Coldcard; el FBI podría haber identificado al primer atacante
Resumen del mercado generado por IA
Los avances en la investigación del robo de la cartera Coldcard sugieren que las fuerzas del orden podrían haber identificado a un atacante inicial, pero la divulgación reitera que un fallo de entropía del firmware permitió la recuperación de claves por fuerza bruta a lo largo de múltiples oleadas de ataque que sumaron ~2.000 BTC. Aunque hay disponible un parche y directrices de migración, la incertidumbre persistente sobre los dispositivos afectados y la recuperabilidad puede pesar sobre la confianza del mercado en la seguridad de la autocustodia y podría elevar las primas de riesgo a corto plazo para los tenedores de BTC que utilicen el hardware afectado.
Nivel de impacto
● Media
Activos afectados
BTC/USDT+0.02%
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La investigación sobre el robo masivo de criptomonedas desde carteras de hardware Coldcard ocurrido en julio de 2026 ha registrado avances, según informó Huo Xing Cai Jing citando a Bitcoin Magazine. De la primera oleada de ataques, unos 1.082,65 BTC (aproximadamente 118 millones de dólares) continúan en direcciones controladas por el atacante.
Los investigadores determinaron que se utilizó una cuenta de pago de un proveedor de servicios de datos de blockchain. Registros internos muestran un "alto grado de coincidencia" con los patrones de sustracción, y las pistas pertinentes ya se han remitido a las autoridades. Alex Thorn, analista de Galaxy Research, señaló que la identidad del atacante de la primera oleada "podría ser ya conocida por las fuerzas del orden".
Las oleadas posteriores habrían supuesto, en conjunto, el robo de cerca de 2.000 BTC. En la segunda oleada se sustrajeron alrededor de 76 BTC y se observó un modo operativo similar al de la primera, lo que apunta a una posible participación del mismo actor.
El origen del incidente se atribuye a una vulnerabilidad en la generación de entropía introducida en una actualización de código de Coinkite en marzo de 2021. Según la investigación, ciertos dispositivos MK2 y modelos posteriores con firmware 4.1 o superior podían generar claves privadas débiles, susceptibles de ser descifradas mediante ataques de fuerza bruta. Coinkite ha publicado un firmware corregido y ha recomendado a los usuarios migrar sus activos, mientras continúa la evaluación del alcance total del impacto.