SpaceX debuta en el Nasdaq con una IPO récord de 75.000 millones de dólares y declara 656 millones en bitcoin

SpaceX comenzó a cotizar oficialmente en el Nasdaq el 12 de junio de 2026, tras fijar el precio de su salida a bolsa en 135 dólares por acción y captar 75.000 millones de dólares. La operación se convierte en la mayor IPO de la historia por un margen holgado. Elon Musk participó en el tradicional toque de campana de forma remota desde Starbase (Texas), mientras la presidenta Gwynne Shotwell y otros directivos estuvieron presentes en el Nasdaq MarketSite de Nueva York. El valor empezó a negociarse con el ticker SPCX y abrió en torno a 175 dólares, cerca de un 30% por encima del precio de colocación. Claves de una valoración sin precedentes SpaceX colocó 555,6 millones de acciones a 135 dólares, lo que situó la valoración inicial de la compañía en aproximadamente entre 1,77 y 1,8 billones de dólares. En mercados privados, la empresa había sido valorada anteriormente por encima de 200.000 millones de dólares. El salto hasta casi nueve veces esa cifra refleja el fuerte apetito por su potencial de crecimiento, con especial foco en el negocio de internet satelital Starlink y en sus contratos de lanzamientos para el Gobierno. Según diversas informaciones, la SEC habría acelerado el proceso de revisión para facilitar la admisión a cotización. El ángulo cripto: bitcoin en el balance SpaceX mantiene 8.285 bitcoin en su balance, valorados en torno a 656 millones de dólares en el momento de la IPO. Con ello, SPCX pasa a engrosar el grupo de cotizadas con posiciones relevantes en bitcoin, junto a compañías como MicroStrategy y Tesla, donde la tesorería en BTC se ha convertido en un elemento de interés para accionistas. En paralelo, ya se negocian contratos de futuros perpetuos vinculados a SpaceX en plataformas cripto, con un interés abierto que supera los 200 millones de dólares. Implicaciones para los inversores La posición de 656 millones de dólares en bitcoin implica que movimientos significativos de BTC se reflejarán en el balance de SpaceX, y también a la inversa. Cualquier venta o incremento de bitcoin por parte de SPCX pasará a ser información relevante tanto para operadores de renta variable como para el mercado cripto. La actividad en futuros perpetuos merece seguimiento: un interés abierto por encima de 200 millones de dólares sugiere que los operadores cripto ya están utilizando SpaceX como un proxy negociable dentro de su ecosistema. Si ese mercado crece, podrían surgir nuevas oportunidades de arbitraje entre la acción SPCX, sus derivados en exchanges cripto y el propio bitcoin. El salto inicial de 135 a 175 dólares apunta a que parte del recorrido más inmediato podría haberse descontado para el corto plazo. En las próximas semanas, la evolución de la correlación entre SPCX y el precio de bitcoin será una señal clave para valorar si esta IPO fue un episodio puntual de liquidez o el inicio de una rotación de capital más estructural fuera de los activos digitales.