SpaceX prepara una emisión de bonos de 20.000 millones de dólares y declara 18.712 BTC valorados en 1.290 millones

SpaceX comunicó su intención de captar 20.000 millones de dólares mediante su primera emisión de bonos con calificación de grado de inversión. La operación, anunciada el 18 de junio de 2026, busca refinanciar un préstamo puente existente y financiar la creciente apuesta de la compañía por infraestructura de IA. En documentación reciente, SpaceX también reveló que mantiene 18.712 BTC, con un valor aproximado de 1.290 millones de dólares a 31 de marzo de 2026. Según los mismos documentos, la empresa adquirió esos bitcoin por unos 661 millones de dólares, lo que supone cerca de duplicar la inversión inicial a los precios de esa fecha. La salida a bolsa que batió récords SpaceX fijó el precio de su OPV en 135 dólares por acción el 12 de junio de 2026 y captó 75.000 millones de dólares, en la mayor salida a bolsa registrada hasta la fecha. Como referencia, Saudi Aramco recaudó 25.600 millones de dólares en 2019, cifra que mantuvo el récord durante años. SpaceX casi triplicó ese volumen en una sola operación. Tras el inicio de cotización, la valoración de SpaceX llegó a superar puntualmente los 2 billones de dólares, frente a una valoración inicial de alrededor de 1,75 billones. Pocos días después de la OPV, la compañía vuelve al mercado con otros 20.000 millones, que destinará a una expansión intensiva en capital en IA, incluyendo centros de datos y hardware especializado. Este movimiento se produce tras la adquisición de xAI, la empresa de inteligencia artificial de Elon Musk, operación que ha convertido de facto a SpaceX en un grupo híbrido de espacio e IA. El foco en Bitcoin y el impacto en derivados La revelación del balance en BTC ya ha tenido efectos en el mercado de derivados cripto. Los futuros perpetuos vinculados a SpaceX registraron un "short squeeze", con operadores cerrando posiciones a la carrera, mientras la valoración implícita en esos contratos llegó a sugerir brevemente una capitalización de 3 billones de dólares para la compañía. La emisión de bonos añade otra dimensión: SpaceX está trasladando al mercado que puede financiarse con deuda de grado de inversión mientras mantiene en balance un activo digital de alta volatilidad. Los inversores en bonos, tradicionalmente los más adversos al riesgo, parecen dispuestos a pasar por alto esa exposición. El riesgo principal es la concentración: la empresa queda expuesta simultáneamente a los ciclos de ingresos del negocio aeroespacial, al coste de construir infraestructura de IA y a la volatilidad del precio de Bitcoin. Si el mercado cripto gira a la baja mientras el gasto en IA consume capital más rápido de lo previsto, los 20.000 millones de nueva deuda podrían pesar más. Los tenedores de bonos seguirán de cerca la posición en BTC, y una caída significativa podría ampliar los diferenciales de crédito de SpaceX.