EE. UU. y Japón realizan su primera intervención conjunta para apoyar al yen desde 1998

Estados Unidos y Japón han ejecutado una inusual intervención coordinada en el mercado de divisas para apuntalar el yen, tras la caída de la moneda hasta cerca de un mínimo de 40 años frente al dólar. Confirmación oficial de la intervención El presidente Donald Trump confirmó que el Departamento del Tesoro de EE. UU. ayudó a Japón a estabilizar el yen la semana pasada. Se trata de la primera acción coordinada entre Washington y Tokio para fortalecer la divisa desde 1998. La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, afirmó que la actuación buscó frenar la "volatilidad excesiva y los movimientos desordenados" del yen. La moneda se había debilitado por encima de 163 por dólar antes de rebotar hacia 155 tras la intervención. Trump indicó que la medida se adoptó "para apoyar la moneda japonesa" por la sólida relación entre ambos países, y la describió como una "señal de amistad" con Tokio. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró el viernes que la acción coordinada "contrarrestó los movimientos desordenados del yen" y añadió: "No dudaremos en participar en nuevas intervenciones conjuntas". La debilidad del yen eleva la presión sobre Japón El yen se ha depreciado con fuerza este año mientras los inversores valoraban el gasto fiscal japonés, el encarecimiento de las importaciones energéticas y la amplia brecha de tipos de interés con Estados Unidos. El fortalecimiento del dólar también ha presionado a varias divisas asiáticas. Según se ha informado, Japón gastó alrededor de 34.000 millones de dólares la semana pasada para apoyar al yen. Tras la acción conjunta, la divisa borró aproximadamente tres meses de pérdidas, aunque analistas advierten de que la intervención por sí sola puede no revertir la tendencia de fondo. Un yen débil beneficia a los exportadores japoneses al abaratar sus productos en el exterior, pero encarece las importaciones, especialmente la energía cotizada en dólares. El aumento de la factura energética ha intensificado la presión sobre hogares y empresas. La caída del yen también ha complicado las perspectivas de inflación en un momento en que el Banco de Japón valora nuevas subidas de tipos. Fuente: X Bessent señaló que EE. UU. respalda firmemente las medidas de mercado y de política monetaria de Japón para abordar la "subvaloración sustancial" del yen. También afirmó que la FIMA Repo Facility sigue siendo un importante respaldo y debería ampliarse. El foco sigue en el Banco de Japón y los riesgos de mercado La intervención se produjo en torno a la última reunión de política monetaria del Banco de Japón. El banco central mantuvo los tipos sin cambios en el 1%, al tiempo que dejó abierta la puerta a nuevas subidas. La autoridad monetaria elevó los tipos en junio tras años de costes de financiación ultrabajos. Muchos analistas esperan otra subida antes de final de año si persisten la inflación y la debilidad del yen. Unos tipos más altos en Japón podrían reducir la presión sobre la divisa al estrechar la diferencia con los tipos estadounidenses. Al mismo tiempo, mayores rentabilidades podrían desviar inversión japonesa desde los bonos del Tesoro de EE. UU. y elevar los costes de financiación en Estados Unidos. Los especuladores han incrementado las apuestas bajistas contra el yen, con posiciones cerca de niveles no vistos desde la crisis financiera global. Ese posicionamiento puede dejar expuestos los cruces del yen a movimientos bruscos si las autoridades vuelven a intervenir. Analistas de Wells Fargo señalaron: "La intervención refleja una determinación oficial creciente de defender la moneda, pero también subraya los límites de confiar únicamente en las operaciones de divisas".