Los reguladores de EE. UU. plantean un KYC "al estilo bancario" para emisores de stablecoins

Los reguladores financieros de Estados Unidos han presentado una propuesta para exigir a los emisores de stablecoins procedimientos de identificación de clientes comparables a los que se aplican a los bancos y a otras instituciones financieras sujetas a la legislación federal. La iniciativa, firmada por varias agencias, forma parte del despliegue del GENIUS Act, la norma centrada en stablecoins aprobada en julio de 2025. El texto obligaría a realizar "identificación del cliente" en el alta y en el acceso a cuentas, junto con requisitos de conservación de registros y cribado vinculados a la Bank Secrecy Act (BSA). Para las entidades reguladas, el mensaje es claro: las actividades relacionadas con stablecoins se encuadrarán en los marcos de cumplimiento AML/CFT ya establecidos, con implicaciones prácticas en supervisión, tratamiento de datos y aplicación de requisitos de identidad según el modelo de negocio. Puntos clave - Varias agencias de EE. UU. han publicado una propuesta que exigiría a los emisores de stablecoins implantar procedimientos de identificación de clientes similares a los de la banca bajo la BSA. - La medida se presenta como parte de la implementación del GENIUS Act y busca cubrir obligaciones AML/CFT para proveedores de stablecoins. - El aviso estará abierto a comentarios públicos durante 60 días tras su publicación formal en el Federal Register. - Los reguladores citan estándares básicos de la BSA: verificación de identidad, retención de información identificativa y cribado de posibles vínculos con el terrorismo. - El Tesoro ya había presentado propuestas relacionadas con GENIUS sobre requisitos frente a financiación ilícita, lo que apunta a una tramitación regulatoria coordinada entre agencias. Qué exige la propuesta de identificación bajo GENIUS Según el aviso, la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), la Reserva Federal, la Office of the Comptroller of the Currency (OCC), la National Credit Union Administration (NCUA) y la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN) del Tesoro proponen tratar a los emisores de stablecoins como instituciones financieras reguladas a efectos de verificación de identidad del cliente. La iniciativa se alinea con el calendario de entrada en vigor del GENIUS Act. La ley está prevista para entrar en vigor a los 18 meses de su aprobación o a los 120 días de que las autoridades federales cierren la normativa de desarrollo, en función del ritmo administrativo del proceso. En términos operativos, el planteamiento convierte obligaciones legales en expectativas concretas de cumplimiento. Las agencias explican que el objetivo es atender los requisitos de prevención de blanqueo (AML) y de lucha contra la financiación del terrorismo (CFT) mediante GENIUS. En el marco de la BSA, se espera que las entidades cubiertas verifiquen la identidad de quien pretende abrir una cuenta, mantengan registros de esa información y apliquen evaluaciones basadas en riesgo, incluida la detección de posibles asociaciones con terrorismo u organizaciones terroristas. Para el sector, el punto sensible es cómo la identidad del cliente y los procesos de onboarding pueden condicionar tanto la operativa de cumplimiento como el diseño de producto. La verificación podría requerir controles de alta más exigentes, definiciones más precisas de "cliente" y "cuenta" en usos de stablecoins, y una gobernanza más robusta sobre retención de datos, controles de acceso y trazabilidad de auditoría. Cómo podría trasladarse el estándar BSA al ecosistema de stablecoins Los estándares BSA citados ofrecen un listón nítido: verificar identidad, conservar registros y evaluar potenciales conexiones con el terrorismo. Lo habitual en banca se vuelve más complejo al aplicarse a emisores de stablecoins, especialmente cuando la emisión o distribución se canaliza mediante programas, intermediarios o infraestructuras de activos digitales, en lugar de esquemas tradicionales de cuentas de depósito. Las entidades tendrán que revisar cómo estas obligaciones encajan con sus programas actuales. Muchos emisores y socios ya ejecutan onboarding y monitorización de transacciones, pero la propuesta anclaría la verificación de identidad de forma más directa en la misma lógica legal y supervisora que rige para las instituciones financieras cubiertas. Ese alineamiento también puede influir en evaluaciones de riesgo y en las expectativas del supervisor sobre la rendición de cuentas. Es previsible un mayor escrutinio sobre quién realiza la verificación (el emisor o contrapartes aguas abajo), qué información se considera suficiente para "verificar" y cómo se documentan y conservan los registros para respaldar investigaciones y procesos de inspección. Implementación más amplia de GENIUS: AML/CFT y debates sobre cobertura de depósitos La propuesta de identificación no llega aislada. El Tesoro ya había propuesto requisitos AML y CFT bajo GENIUS dirigidos a frenar la financiación ilícita vinculada a stablecoins. Además, otras piezas del despliegue han abordado el alcance de la cobertura de seguros para emisores. En un paso previo, la FDIC señaló que normas que permitirían seguro de depósitos para ciertos depósitos corporativos de emisores de stablecoins no se extenderían automáticamente a los tenedores. Esa diferenciación apunta a que los reguladores buscan delimitar no solo el tratamiento de la actividad del emisor, sino también cómo encajan los usuarios y los saldos en marcos existentes de protección al consumidor y prudenciales. La lectura del proceso sugiere una implementación por fases: primero, estructura de cumplimiento AML/CFT y expectativas de supervisión; después, ajustes en áreas como el encaje de los saldos de stablecoins con protecciones de tipo depósito. En seguimiento de cumplimiento, estas líneas paralelas aumentan la probabilidad de que los programas de stablecoins se evalúen desde varios ángulos: verificación de identidad, monitorización transaccional, controles de riesgo de financiación ilícita y, según la clasificación de actividades, exigencias prudenciales o relacionadas con seguros. Más allá de GENIUS: el calendario del CLARITY Act sigue sin definirse Mientras GENIUS avanza en stablecoins, la "claridad" regulatoria más amplia para criptoactivos en EE. UU. continúa abierta. El Digital Asset Market Clarity (CLARITY) Act, diseñado para reordenar competencias y mecanismos de aplicación entre agencias, no tiene aún un calendario claro. La cobertura legislativa apunta a expectativas de avances antes del receso de agosto, con objeciones pendientes en el Congreso, incluidas críticas demócratas por posibles conflictos de interés de legisladores y cargos electos. Esa incertidumbre política puede afectar la velocidad a la que el Gobierno armonice la supervisión cripto entre agencias, incluso si las reglas de stablecoins siguen adelante. Para las entidades reguladas, el matiz es relevante: GENIUS aborda stablecoins de forma específica, pero quienes operan en el ecosistema más amplio de activos digitales podrían enfrentarse a solapamientos o enfoques inconsistentes según la categoría del activo, la estructura de la oferta y el regulador asignado por un eventual marco CLARITY. Perspectiva de cierre Con la propuesta de identificación de clientes sometida a un periodo de comentarios de 60 días tras su registro en el Federal Register, los emisores de stablecoins y sus equipos de cumplimiento se preparan para un escenario en el que las exigencias de verificación de identidad se aproximan a los estándares bancarios de la BSA. El siguiente hito será cómo las agencias cierran la norma tras las aportaciones del mercado y si una legislación más amplia, como CLARITY, termina aclarando competencias y prioridades de aplicación en paralelo a la implementación de GENIUS.