Vanguard supera a BlackRock y se convierte en el mayor emisor de ETF en EE. UU.

Vanguard ha tomado el liderazgo como mayor emisor de ETF en Estados Unidos tras años recortando distancia frente a la franquicia iShares de BlackRock. La evolución es clara: en 2018, el volumen de activos en ETF de Vanguard equivalía a cerca del 52% del de BlackRock; a finales de 2024 ya rondaba el 97%. El impulso quedó especialmente visible en noviembre de 2024, cuando el fondo estrella de Vanguard ligado al S&P 500, VOO, superó al IVV de BlackRock y pasó a ser el segundo mayor ETF individual del mundo. En ese momento, VOO administraba 540,76 mil millones de dólares, ligeramente por encima de los 540,66 mil millones de IVV. A 31 de marzo de 2026, iShares mantenía 4.030,8 mil millones de dólares en activos de ETF en EE. UU., lo que supone una cuota de mercado del 29,53%. Vanguard se situaba en 3.893,9 mil millones. Estas cifras reflejan el peso del amplio catálogo de iShares, que incluye cientos de productos especializados y de nicho. Pese a ello, la foto agregada por emisor ha girado a favor de Vanguard. En el corto plazo, iShares suele imponerse en flujos mensuales, sobre todo en episodios de volatilidad, cuando los inversores rotan hacia ETF sectoriales o tácticos. En términos anuales, Vanguard ha tendido a captar más capital de forma consistente. Detrás de esta pugna hay dos modelos. BlackRock, bajo Larry Fink, se presenta como una plataforma integral de gestión de activos: desde indexados tradicionales hasta ETF spot de Bitcoin, vehículos de crédito privado y estrategias de infraestructuras. Solo la marca iShares reúne muy por encima de 400 productos cotizados en EE. UU. Vanguard apuesta por un catálogo más selectivo, centrado en los componentes básicos que demandan los inversores a largo plazo. Su estructura de propiedad, en la que los propios fondos son dueños de la firma, reduce la presión de accionistas externos para expandir ingresos mediante la proliferación de productos. La divergencia se extiende al ámbito cripto. BlackRock lanzó el iShares Bitcoin Trust (IBIT) en enero de 2024 y lo convirtió rápidamente en el estreno más exitoso de un ETF, atrayendo miles de millones en pocos meses. Vanguard, por su parte, ni siquiera permitió a sus clientes de bróker acceder a ETF cripto de terceros hasta diciembre de 2025. Cuando abrió esa posibilidad, dio acceso a productos de Bitcoin, Ethereum, XRP y Solana emitidos por otras gestoras, dejando claro que no planea lanzar ETF cripto propios. Para el inversor, un dato clave es el coste: el ratio de gastos de VOO es de 3 puntos básicos, equivalente a 3 dólares al año por una inversión de 10.000 dólares. La decisión de permitir la negociación de ETF cripto de terceros sugiere que Vanguard reconoce la existencia de demanda, ofreciendo acceso sin poner su marca detrás de estos productos. State Street, tercer mayor emisor de ETF, lleva años cediendo terreno frente a Vanguard y BlackRock. Gestoras más pequeñas como Invesco, Schwab y JPMorgan han encontrado nichos, pero siguen lejos de disputar el liderazgo del sector.